Tras nuestro estresante programa de Adviento, decidimos seguir con nuestra vorágine de actividades pero dándole vacaciones a la cámara de fotos. Hemos pasado unas inolvidables Navidades en nuestra muy querida ciudad de Logroño y os he rescatado sólo dos momentos. Uno de ellos es nuestra visita al fantástico Museo Würth La Rioja.
Si algún día pasáis por Logroño, os aconsejaría que os quedarais un par de días. Si vais en coche tenéis que hacer un alto obligado en este increíble regalo de Reinhold Würth a los Riojanos. Está a escasos metros de la salida de la autopista en Agoncillo. La entrada al mismo está subvencionada por la propia empresa.
Nos acercamos cada vez que vamos y esta vez el propósito de mis peques era la búsqueda de la obra por ellos bautizada como "Los patatines". Se trataba de una instalación en la que sobre una especie de huevos grandes se proyectaban caras con gestos forzados, mientras se escuchaban creo que risas. La obra ya no estaba allí.
David caminando al encuentro del Arte. "Lillie" Manolo Valdés.
Sr Wurth, David no fue él el causante de los trozos... Esta obra le debió de causar una gran impresión ya que le tuvo todas las navidades andando como un robot a la voz metálica de "Soy u obot".
Esta obra está en la terraza superior y me trae grandes recuerdos de la época en la que diseñaba moldes y troqueles para piezas de inyección de aluminio.
Éste me evoca el pisado de la uva en la fiesta de la vendimia, pero no sé de que se trata porque los peques salieron corriendo y yo claro detrás.
Dani dijo que le gustaba más Botero cuando no hacía desnudos.
"Mami, ¿Qué es?". Hay pintores muy importantes como, Picasso, René Magritte, Roy Lichtenstein, Andy Warhol... Os dejo que los descubráis vosotros in situ.
No quiero olvidar decir que tienen un precioso jardín lleno de esculturas pero como sabéis el Arte a veces es enemigo del hambre sobre todo cuando se tiene 2 y 4 años. Así que pinchos a la calle Laurel.
















