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lunes, 19 de noviembre de 2012

Ikea comedor social para papás y mamás de sangre azul.


Seguramente habréis leído en el periódico o por el universo cibernético un reportaje sobre Ikea como comedor social. Lo trascribo al final de esta entrada por si vivís en el apagón informático o vuestros bits, al igual que los míos, van en carretilla en vez de AVE. Diluvian las opiniones de consternación de los lectores en apoyo a esta pobre gente que se ve obligada a comer allí en época de grandes carencias. Y yo atónita me consterno no por el reportaje en sí, sino por la consternación de nuestra sociedad manca.

Así que me he sentido en la obligación de intentar explicarme todo este fenómeno.



Primero me dirigí a Ikea con mis dos euros en mano para tratar de dar de cenar a mis hijos dos menús de macarrones con tomate, zumo de brick y un petit suisse.

Dani me dijo que esos zumos de brick no le gustaban que prefería agua. David tras probar el tomate frito me dio todo el plato para mí y se bebió los dos zumos y su petit. A la fuerza me comí los macarrones de David porque tengo grabado en mente que no se deja nada en el plato. Confirmé lo que ya sabía, mis hijos no pasan hambre gracias a Dios.


A los días, nos dirigimos a un supermercardo de hard discount y nos hicimos con los ingredientes para elaborar el menú de ikea. Un kilo de macarrones, 800 gramos de tomate triturado, un kilo de mandarinas de Valencia y  un litro de leche, todo por el módico precio de 3.02 euros. Con el litro de leche hicimos ocho hermosos yogures, con las nueve mandarinas hicimos ocho zumos pequeños diluidos en agua (los libros de nutrición infantil recomiendan diluirlos al 50%), el tomate lo freímos (sabéis que la mayoría del tomate frito que se vende es poco saludable) y con la pasta sacamos ocho raciones de macarrones. David dijo que prefería agua y la mandarina, en vez del zumo y Dani se lo comió todo.


Así que mis hijos cenaron un zumo de verdad diluido y no agua azucarada con un poco de fruta seca y aplastada, un yogurt del doble del tamaño del petit con todas sus bacterias benévolas sonrientes y por último un plato de macarrones con tomate, frito en casa. Todo por 0,37 euros cada menú.

Es decir podrían cenar 3 días en casa en vez de 1 vez en Ikea por el mismo dinero y MUCHO más sano. Así que nos hemos ahorrado un 63%. Comer en casa es más económico que las rebajas más agresivas. La mamá del reportaje que se quedó sin cenar quizá podría haberlo hecho en casa.

(La electricidad para cocinar, la equiparo al transporte para llegar a Ikea.) Podría hacer el mismo estudio con las albóndigas y los perritos, con análogos resultados.

El comedor de Ikea me parece fantástico pero tras esta argumentación, decir que es un comedor social para gente que pasa hambre... Preferiría decir que puede llegar a ser un comedor habitual para gente que pasa apuros y que tras la bonanza económica se resisten a perder su sangre azul. (Hablo sólo de la gente que conserva su casa y la luz para poder cocinar, por supuesto.) Es más fácil y rápido abrir un brick que exprimir un zumo, ver como te sirven unos macarrones que cocinarlos... Supongo que las familias que lamentablemente pasan hambre es porque han perdido alguno de sus trabajos y deberían tener tiempo para hacer estos esfuerzos con el consecuente ahorro. Yo, si voy a comprar a Ikea y es la hora de comer, algunas veces como allí.

Lo que quiero decir es que a veces no somos conscientes de que un menu de fast food equivale a un entrecot en casa.

Por otro lado, tanto la gente que pasa hambre como los que no, necesitamos frutas y legumbres que son más económicos y con más nutrientes que los refrescos y pasteles, totalmente superfluos. Si compráis productos básicos de origen sin elaborar, ganará la salud de vuestros hijos y vuestra economía.



Por otro lado sólo puedo hacer un llamamiento a que en las fechas venideras hagamos un esfuerzo dentro de nuestras posibilidades para surtir los bancos de alimentos. Si vivís en Cataluña el 30 de noviembre y el 1 de diciembre se llevará acabo una masiva recogida de alimentos en más de 700 supermercados. Aqui puedes ver tu punto de recogida más cercano.



HOY COMEMOS los seis EN IKEA POR 8 EUROS por GONZALO SUÁREZ

Perritos a 50 céntimos, albóndigas a un euro... Personas en apuros recurren a las ofertas de Ikea para comer caliente. Un cliente: «Quien pasa hambre es porque quiere»
La mujer se plantó ante el mostrador de Puri, en la cafetería del Ikea de Murcia, al caer la tarde. En una mano llevaba un billete de cinco euros; en la otra, un repóker de niños hambrientos. Pidió cinco menús infantiles: pasta, yogur y zumo a un euro por cabeza.
-Cocinera, ¡échanos más macarrones, que tenemos hambre!-, aullaban los chavales.
-Hágales caso. Ellos tienen hambre... y yo no tengo más dinero-, terció la mujer.
La cocinera se conmovió ante la escena. Así que, disimuladamente, sirvió un cacito extra a cada niño. «Eso sí, la madre se quedó sin cenar», recuerda.
La cafetería de Puri, como la de las 18 tiendas de Ikea en España, lleva meses a reventar. Y no sólo de clientes que toman un tentempié mientras amueblan la casa. También hay personas en apuros económicos que combaten el hambre con las ofertas de la empresa sueca. «Desde que empezó la crisis, esto es el no parar», resopla la cocinera.
En Ikea se puede comer todo un día por sólo tres euros. De desayuno, café y un bollo: 50 céntimos. De comida, un menú infantil: un euro. De merienda, un perrito caliente: medio euro. Y, de cena, diez albóndigas con puré de patatas y salsa de arándanos: otro euro. Más barato que cocinar en casa.
De ahí que hayan surgido auténticos expertos en exprimir estas ofertas. Como Israel, de 36 años, y Cecilia, de 28, que visitan dos veces a la semana el Ikea de Alcorcón (Madrid), a los que hoy se ha unido la madre de ella, María Luisa. Por sólo 5,80 euros, cenan los tres: dos raciones de albóndigas, tortitas con nata, más pan, café y refresco.
El trío explota todas las rendijas del sistema. El café les sale gratis porque tienen la tarjeta Ikea. El refresco es rellenable, así que comparten un vaso entre todos. Y los días que no hay oferta de albóndigas, se contentan con el menú infantil. «Con eso cenas... Aquí quien pasa hambre es porque quiere».
Así, algunos han convertido Ikea en una especie de comedor social. En el Ikea de Jerez, tres matrimonios con hijos cenan allí casi todos los días. Piden albóndigas más un refresco para compartir. Los días especiales, añaden un cucurucho de helado para los niños. La familia duerme con el estómago lleno por cuatro o cinco euros.
«Ni McDonald´s puede competir con esto», coinciden Silvia y Rubén, dos inmigrantes mexicanos que cenan albóndigas y refresco de cola en el Ikea de Hospitalet. «Es bueno. Es barato. Y el lugar es cómodo».
Cuando fundó Ikea, Ingvar Kamprad solía decir: «Un estómago vacío no compra muebles». Ahora, la crisis ha falseado esta sentencia. Cada vez más clientes utilizan el atajo semioculto que permite saltarse el laberinto de muebles y plantarse directamente en la cafetería. «Muchos sólo vienen a comer», confirman los sindicatos.
En Ikea no facilitan estadísticas sobre este fenómeno. En cambio, sí que confirman que han modificado su política de precios por la crisis. «Este año hemos reducido los precios de nuestros productos de alimentación más vendidos para que todo el mundo pueda comer comida de calidad a buenos precios», dice Kevin Johnson, director del área de restauración de Ikea.
Seis millones de perritos, 16 millones de albóndigas... Las cifras de ventas son colosales. En total, sus cafeterías facturaron 55,67 millones de euros el año pasado, un 23% más que en 2009. Y eso que han recortado sus precios, lo que significa que el volumen de comida que han servido crece todavía más.
En Alcorcón, nada hace intuir esta tendencia. La clientela parece la de siempre: jóvenes que montan su primer hogar, familias cargadas de muebles... Pero, entre el gentío, se detecta a los que sólo han venido a comer. El jubilado que rellena el café tres o cuatro veces. El cuarentón que recicla un vaso de la basura para tomar un refresco gratis. Los clientes que remolonean hasta las 17:00, cuando entra en vigor la oferta de las albóndigas a un euro.
Entre los adictos de los meatballs está la familia Navarro-Sayabera. Por ocho euros, cenan seis: el matrimonio (Ana y Juan Jesús), los niños (Marcos e Irene) y los suegros (Rosa y Simón). Entre todos, dan buena cuenta de una ensalada y seis platos de albóndigas.
-¿Por qué vienen a Ikea?
-Mi mujer está en paro. Yo monto ascensores y ya sabes cómo está la construcción... Hay que ahorrar-, cuenta Juan Jesús.
El fenómeno es cada vez más habitual en España. Aunque, de momento, ha pasado desapercibido. Aquí no se han producido las protestas de Bélgica, donde la patronal de hosteleros invitó a 200 vagabundos a Ikea para denunciar su «competencia desleal». «Tras ver las albóndigas por un euro, la gente tratará los restaurantes normales como ladrones», dijo su presidente.
Muchos restauradores no entienden cuál es el negocio de vender diez meatballs a un euro. Y la respuesta es simple: en realidad, no es un negocio. «Ikea concibe la venta de comida como un servicio, no como una actividad de la que sacar beneficio», explica una portavoz de la multinacional sueca.
Gracias a la cafetería, Ikea consigue que sus clientes se queden más tiempo en su local. Además, los precios ajustadísimos afianzan su imagen low cost. Tras la paliza de recorrer la tienda, lo último que ve el cliente es un perrito a 50 céntimos.
Pese a estas irresistibles ofertas, las cafeterías de Ikea ganan dinero. O, al menos, no lo pierden. «Teniendo en cuenta que en 2011 se vendieron 16 millones de albóndigas, en raciones de 10, 15 o 20 unidades, no es difícil entender que los grandes volúmenes permitan generar lo suficiente para pagar los costes de estructura», explican en Ikea.
Pero esta jerga de MBA no está en la mente de las personas en apuros que visitan sus instalaciones. En el Ikea de Badalona, por ejemplo, un hombre demacrado almorzaba todos los días dos perritos calientes y varios vasos de refresco.
-Señor, que esto no es sano-, le decía la responsable del tenderete.
-Ya, hija, pero no puedo permitirme otra cosa.
Hace semanas que el cliente no aparece a su cita diaria. «Estoy preocupada», admite la camarera.
De vuelta a Murcia, Puri recuerda a la pareja que pidió cuatro raciones de albóndigas: dos para comer en el momento, otras dos para un tupper. O el matrimonio de ancianos que, avergonzados, le pidieron comida gratis. «Saqué dinero de la taquilla, me puse a la cola y les invité a cenar...», recuerda. «A veces, este trabajo te parte el alma».

Con información de Andros Lozano (Jerez) y Héctor Marín (Hospitalet)




lunes, 9 de julio de 2012

Fantástica visita al paraíso de frutales ecológicos.


Ayer domingo visitamos el campo de frutales ecológico que surte a nuestro grupo de consumo. Llegamos a un lugar idílico rebosante de verde, frescor y vida.


Era la primera vez que nos uníamos en un encuentro con los demás consumidores del grupo. En seguida surgió la complicidad. Los peques disfrutaron, primero jugando con los perros.


En un lugar tan mágico repleto de tesoros escondidos, es tan fácil desconectar del mundo.


Cualquier rincón era una propuesta interesante para los más peques.


Lo mejor estaba aún por llegar. El Sr. Josep Canals nos explicó todos los secretos del cultivo ecológico de los árboles frutales y nos invitó a tomar por nosotros mismos esas maravillosas joyas ya casi olvidadas por nuestro paladar.

Nuestros nuevos amigos se quedaron a hacer una paella que olía a gloria, pero nosotros nos tuvimos que ir a buscar a papá para comer con él porque luego tenía que trabajar. Daniel no quería salir de aquel paraíso y alejarse de sus nuevos amigos, así que consiguió trasladarme al país de los terribles dolores de cabeza. Estamos deseando volver a compartir una jornada así de especial. Gracias Toni por ser tan gran anfitrión.


Si miráis el suelo de un campo ecológico, veréis que hay VIDA y la vida genera más vida. Os invito a que seáis selectivos con lo que coméis.

domingo, 17 de junio de 2012

Nuestros hijos nos acusarán.

"Nuestros hijos nos acusarán" es un duro documental francés que trata de difundir muchos de los terribles errores alimenticios en los que nuestra sociedad está inmersa. Nos explica cómo lamentablemente nuestros hijos van a ser la primera generación de la época moderna, con peor salud que sus progenitores.  Creo que es necesario que seamos las personas individuales las que tiremos del carro hacia una alimentación menos tóxica y demostremos a los gobiernos que a pesar de su pasividad, la sociedad está más viva y despierta que ellos. 

La crisis nos engulló ante la cara atónita de nuestros políticos. De la crisis se sale más fuerte si cabe pero del envenenamiento...


Gracias Odile por compartir este vídeo con todos nosotros.

viernes, 30 de marzo de 2012

Ya llegó la primavera.


Hace unos días llegó la primavera y nuestro cerezo no lo puede disimular.


Ayer Dani plantó las plantas medicinales que llevó al cole para un proyecto. Las vacaciones están a la vuelta de la esquina y... estamos felices muy felices.

lunes, 27 de febrero de 2012

Los espacios cerrados reducen el campo de visión y fomentan la miopía.


El uso abusivo de viodeojuegos y permanecer en espacios cerrados, reduce el campo visual de los niños y les impide desarrollar la visión de lejos, lo que hace que cada vez haya más miopía.


Según la doctora R.B., la visión de los nenes se desarrolla desde el nacimiento hasta los seis u ocho años y para ello hay que ejercitarla.


Si los nenes no tienen oportunidad de jugar en espacios abiertos, los ojos no aprenden a ver de lejos.  La doctora también apunta que el exceso de higiene ambiental favorece la aparición de alérgias y no permiten a los ojos inmunizarse. Por todo ello insiste en la importancia del contacto con la naturaleza.


Por otro lado el doctor V. nos apunta la importancia de que los niños protejan su vista al igual que la piel, de los rayos U.V. con gafas de sol en los espacios exteriores.


Siguiendo el primer consejo hemos subido al castillo de Cervelló, junto a la iglesia de Santa María del Socorro para otear todo el paisaje y jugar a ser caballeros defensores.

Fuente: Xarxa-Farma.

lunes, 6 de febrero de 2012

El último niño en los bosques. ¿Tierra o asfalto?

Imagen A


Imagen B

¿Si fueras niño, dónde te gustaría jugar después de clase en "A" o "B"?
¿Si fueras padre, dónde llevarías a tu hijo después del cole a "A" o "B"?

"A" está detrás de la guardería de mis peques y "B" delante. Llevo cuatro años y medio llevando a mis hijos al parque de "patinar" (en nuestro pueblo apenas hay columpios así que cuando dicen que van a hacer un parque siempre bromeo con ¿será "el parque de volar cometas"?, ¿el de jugar a las canicas? o ¿quizá "el de cambiar cromos"?)

Tras enamorarme perdidamente de la visión de Richard Louv autor del libro "Last child in the woods", el otro día osé a saltar con mi hijo pequeño del asfalto a la tierra. Fue una experiencia trasgresora ya que le hemos quitado a la naturaleza la etiqueta de fin de semana y hemos decidido que queremos VIVIR tanto entre semana como el finde.

(Escaleras mágicas según David.)

Estoy a la caza y captura de este libro aún no traducido al castellano. El Sr. Louv afirma que nuestros niños viven una infancia desnaturalizada aquejada de la "afección del déficit natural" que provoca obesidad, trastornos por déficit de atención, depresión, ansiedad...  Según el autor, la educación basada en el medio ambiente mejora considerablemente el rendimiento escolar, estimula la creatividad y proporciona una mayor habilidad en la resolución de conflictos, pensamiento crítico y toma de decisiones. Pero todo no se fundamenta en sacarlos simplemente al exterior para alejarlos del excesivo contacto con televisiones, ordenadores y videojuegos. Los niños necesitan la naturaleza real y no la artificial creada por los hombres en forma de perfectos campos de golf, atractivas urbanizaciones cuadriculadas, o impolutos parques mullidos...


(Los tambores según David)

Beneficios:
Pasar tiempo en la naturaleza puede ayudar a los niños a aprender a tener confianza en ellos mismos; los niños hiperactivos pueden volverse más calmados, más capaces de centrarse en algo. Los estudios de creatividad muestran que los niños que juegan en zonas de recreo naturales son mucho más propensos a inventar sus propios juegos y mucho más propensos a jugar de forma cooperativa. Los niños que tienen experiencia jugando en la naturaleza también consiguen mejores notas en Ciencias. Han aprendido que los niños que se desarrollan como líderes en zonas de recreo planas y de superficie dura tienden a ser los más fuertes, mientras que los líderes que se desarrollan jugando en zonas  naturales suelen ser los más listos. No tiene ningún sentido contener la necesidad innata de un niño de jugar y, a través de ese juego, desarrollar diversas habilidades mentales y físicas. Jugar en la naturaleza no es obviamente una cura para todo, pero es una gran ayuda, especialmente para los niños que están acuciados por circunstancias que van más allá de su control. El gran valor de los programas al aire libre es su enfoque en los elementos que siempre han unido a la humanidad: la lluvia conductora, el fuerte viento, el sol caliente, el profundo y oscuro bosque, la piedra – y el temor y el asombro que inspira nuestra Tierra, especialmente durante los años formativos del niño. El contacto con la naturaleza les permite a los niños ver que son parte de un mundo mayor que les considera parte de él.

(Instalaciones creadas por David.)

El Sr. Louv desde children&nature es promotor de los clubes de Naturaleza para familias en los que se invita a las familias a crear estas pequeñas asociaciones en su entorno. Desde ellas se anima a hacer y compartir interesantes excursiones. Si estas interesado puedes leer sus sencillos pasos en castellano sobre el tema aquí.


(Una familia, una mesa, la comida y a cenar.)

Si te gustan las actividades originales para hacer en el campo, la psicóloga Heike Freire comparte con nosotros algunas de sus ideas geniales en este cuaderno "La escuela es el bosque".

Si os atrevéis con el inglés no os perdáis las actividades de  "Sharingnature".

Creo que esta entrada es muy interesante para desarrollar la creatividad infantil ya que como sabéis creo firmemente que la actividad física y la naturaleza son los dos pilares fundamentales para el desarrollo óptimo del cerebro.

Por cierto la clase de Dani ha hecho suya una montañita de tierra a la salida del cole. Creo que este grupo promete. Papis, dejadles cinco minutos más, aunque volvamos... "marrones".

lunes, 16 de enero de 2012

¿Una cesta ecológica puede ser creativa?


No os voy a sugerir que compréis cestas eco, pero sí me gustaría animaros a que os acerquéis a una frutería de barrio y le pidáis a la frutera que os llene a ciegas una cesta con productos de agricultores "cercanos". La sorpresa y la búsqueda de recetas, va a obrar en favor de la creatividad de vuestros peques.

Lo de la comida ecológica le puede parecer un gasto innecesario a mucha gente. Yo creo que en la época en la que fui niña, comíamos eco y no viajábamos en avión. Ahora algunos llevamos a nuestros hijos en avión quizá a costa de comer "barato". (Espero que mi marido no esté leyendo esta entrada. ¡Ups!)

Lo cierto es que nos hemos enrolado en la aventura de pertenecer a un grupo de consumo ecológico que es algo más que recibir una cesta a la semana de un agricultor cercano. ¿Qué aporta esto a mis peques?

- Cada semana es una fiesta descubrir qué hay dentro de la cesta.
 Dani: "Mira, mira David es un brocoli gigante" con la pasión de quien está abriendo una caja sorpresa con juguetes mágicos y... bajo mi expresión atónita. Os juro que un huevo kinder no causa tanta admiración en mis peques.

- A todo lo que aparece en la cesta mis peques le conceden un estatus de VIV (Very important vegetable). Lo reconozco, alguna vez he deslizado algún impostor dentro, en favor de la riqueza gustativa de mis peques. ¡Shhhh!

- Esto nos obliga a consumir productos que de otra manera, jamás hubiera osado a deslizar en mi cesta. También nos fuerza a descubrir nuevas recetas, una vez hemos descubierto el nombre del rarísimo vegetal...

-Comemos verduras de temporada. A veces liberamos gusanos en el jardín. Hemos aprendido que la fruta perfecta por fuera, no siempre es perfecta por dentro. 

jueves, 3 de noviembre de 2011

SEMANA 10. Collage con frutos de otoño.


Esta semana hemos hecho un collage con los frutos de la temporada. Con ello estimulamos la creatividad y  la motricidad manual, pero además intento que se acerquen y quieran probar los frutos de la temporada.


Al final de la actividad encontré a David con una docena de castañas aupándose hacia la vitro para asarlas el solito. Bueno que disfrutéis los frutos de la estación que tantos beneficios y placeres nos dan.

lunes, 26 de septiembre de 2011

¿Cómo ingerir 5 raciones de frutas y verduras al día?


Estamos cansados de oír la recomendación y no saber cómo aplicarla. Vamos a tratar de simplificarla. Tomaremos 3 raciones de fruta (al menos una ha de ser un cítrico) y 2 de verduras al día.

FRUTA:
1.- Desayuno. Podemos tomar el cítrico en zumo recién exprimido (limón, pomelo, naranja, mandarina, lima). Truco: guardo un brick de zumo de naranja de nevera sin azúcar para los días excepcionales en que la prisa no permite más. ¿Habéis probado el zumo de limón con fresas? Es increíble aunque ya no es temporada. Toca abusar de naranjas y mandarinas.
2.- Almuerzo a media mañana. Pequeña fruta, ciruela, pera, plátano, frambuesas, moras, arándanos... ¿Sabéis todos los antioxidantes que tienen esas pequeñas frutas del bosque? En el cole de Dani una mamá genial ha puesto de moda la manzana pelada "en bola" y envuelta en film transparente. Ya Dani no puede vivir sin ella, pero existe el remedio de trozos en pequeños tuppers para simplificar. Además ya sabéis que las granadas son un superalimento capaz de arruinar a la farmacia más concurrida y lo mejor es que ya están aquí.
3.- Merienda. Otra fruta como la de media mañana pero diferente, acompañada de algún otro tentempié saludable.

VERDURA:
4.- Comida. No veáis lo fácil que se camufla la verdura en las comidas: Un poco de lechuga acompañando al segundo plato, tomate hecho con cebolla y pimientos en el arroz o con la pasta, verduras en los cocidos...
5.- Cena. Exactamente igual que en la comida pero otra verdura diferente: maíz dulce de acompañamiento, crudites, tomates cherries, lasañas con trocitos de verduras, cremas...


Consejos:
a) Predica con el ejemplo.
b) Nunca digas delante de ellos: "es que a mi hijo no le gusta la fruta". Al contrario, halaga su gusto por alguna fruta concreta: "Es que mi peque es un gran devorador de uvas".
c) Explícales lo grandes y fuertes que se harán comiendo frutas y verduras, como coco inventor.
d) Premiales con alguna fruta o zumo recién hecho apetecible. Consigue que vean la fruta como un premio y no una obligación. (Empieza poco a poco)
e) Cuidado con nuestros prejuicios. El oro día Dani me dijo: "Mami, a mí ¿por qué no me pones ensalada?" mirando la mía con envidia. Le puse un poco de lechuga con un rabanito. Desapareció hasta el rabatino, que picaba como no os podéis imaginar...

ÁNIMO CON LAS FRUTAS Y VERDURAS.

lunes, 16 de mayo de 2011

Enfermedades infantiles. 5 Consejos creativos y efectivos para tratarlas.


Abordo un tema complicado. Aún recuerdo de pequeña, las continuas persecuciones de mi madre, también ATS, por el salón con jeringuilla en mano tratando de salvarme la vida, luchando contra bacterias y virus invasivos. Cuando yo conseguía alcanzar la mesa redonda, empezamos una nueva batida circular que concluía con la incursión de mi padre. Si esa enorme pata central de la mesa no hubiera existido, quizá me hubiera zafado de alguna de las cacerías. Cada ronda de inyecciones concluía con un regalo tipo flauta, platillos… Creo que todo aquello consiguió que aborreciese las clases de solfeo para las que tampoco estaba dotada. Por otro lado, aquel ritual consiguió trasladarme a la cabeza de mis compañeros en velocidad de reacción, lo que fue de agradecer en mis calificaciones de gimnasia.

Según mi madre, en aquella época todo era más efectivo; tenías mocos te daban un mucolítico,  tenías tos te daban un antitusivo, tenías un golpe te daban un antiinflamtorio, tenías un esguince te daban un… un… antiesguincivo.

Ahora las cosas han cambiado y se han simplificado bastante. Ya sólo existe un medicamente infantil. Se llama “Ibuprofeno” o mejor dicho “EL IBUPROFENO”. Si tienes mocos, ibuprofeno. Si tienes tos, ibuprofeno. Si tienes un golpe, ibuprofeno. Si tienes un esguince, ibuprofeno. Si no sabes acabar un puzzle… ibuprofeno.


Este invierno, Dani regresó del cole con un inicio de proceso catarral. Tenía mocos y una tos repetitiva y exasperante. Su profesora me sugirió cortésmente, supongo que por la salud de los oídos vecinos, que consultara al médico sobre algún expectorante. Cuando salía de la consulta exultante con mis dos recetas en la mano, me di cuenta que el médico me había recetado dos veces ibuprofeno. Entonces le informé discretamente de su error y él me respondió que no era un error, que él no recetaba expectorantes y que el segundo ibuprofeno era para la profesora. Aturdida, expliqué en la farmacia lo acontecido y trataron de ser políticamente correctos con todos. Me dijeron que algunos médicos no lo recetaban porque no estaba comprobada su efectividad. “¿Cómo?” Dije para mis adentros…  “Pero en 35 años, ¿a qué se han dedicado las empresas farmacéuticas?”. Quizá a comprobar la eficacia del… ibuprofeno. Bueno quizá también se han dedicado a empeorar sus sabores para acabar mi botiquín, con siete cajas distintas del medicamente con sabor a: gominola rancia de naranja,  gominola rancia de fresa,  gominola rancia de limón…


El verano pasado, de vacaciones en un hotel de playa, mi peque se lastimó el tobillo en una de sus generosas acrobacias.  Tras percatarme del olvido del medicamente estrella y después de una hora con un niño sollozando “pupa, pupa, pupa…” con porte entre canguro torpón y  flamingo con pata en huelga, decidí acercarme a urgencias. Esos lloros de dolor sólo podían ser debidos a que un bicho agresivo se había introducido en el tobillo de mi pequeño y se lo estaba comiendo por dentro. Sólo un buen doctor podría sacar a ese belicoso parásito del tobillo de mi muy amado hijo.

La primera media hora en la sala de espera de urgencias la pasé preguntándome cómo podría hacerse cargo la mujer de alado de cuatro hijos, si yo apenas era capaz de sobrevivir a uno y medio. La segunda media hora estuve pensando cómo se sujetaban todas esas mujeres los pañuelos a la cabeza sin que se les viese ni un solo pelo, si yo no era capaz de controlarlos con un infalible coletero.  Por fin, las dos últimas horas las pasé dedicadas al aprendizaje del idioma marroquí y a estrechar lazos culturales, gracias a la inmensa generosidad de nuestro Ministerio de Sanidad e Inmigración.

Cuando entramos en la consulta, un médico con acento chileno, me saludó. Entonces me pregunté si solo éramos Belén Esteban y yo las únicas autóctonas que pasamos esas vacaciones en Benidorm. El Señor doctor invitó a mi hijo a andar y adoptar posiciones imposibles para mí, que el pequeño salvó con gran destreza. El médico se me  acercó y me dijo con complicidad en voz baja: “Señora, usted parece una mujer inteligente, (quizá inteligente en chileno quería decir histérica) la próxima vez que su hijo se dé un golpe, por favor  no venga a colapsar las colas de urgencias.” Entonces nerviosa le pregunté: “Sí, bien, bien… pero ¿qué tengo que hacer?” El médico me respondió: “No me ha escuchado, su hijo tiene un esguince, que repose un poco y ya está”.  “Y ¿ya está?” Le increpé. A lo que él respondió sin interés: “Bueno, señora dele un poco de Ibuprofeno.” Mi niño salió andando perfectamente como por arte de magia, y las señoras pañuelo en cabeza en la sala de espera me sonrieron, con la satisfacción que da un médico que ha obrado el milagro del andar en un paralítico. Cuando llegamos al hotel mi hijo volvió a convertirse en el flamingo quejoso de antes del milagro.


Allí los espectadores del accidente del pequeño me miraron con el desprecio con que se mira a una madre irresponsable que no es capaz de traer a su niño con una mínima venda después de pasar 4 horas en urgencias.  Pero yo quedé aliviada por haber eludido medio verano envolviendo una escayola firmada y roñosa  con bolsas de plástico para acabar  haciendo poses imposibles en la piscina tratando de evitar que el agua difuminase los bellos dibujos.  Así que dejamos actuar al mundano y bien probado Ibuprofeno.

Quisiera aportar unos consejos para tratar a un niño posiblemente enfermo:
1.- Si no está enfermo. Sobre abrigarlo, para que sude, se enfríe y trabaje su sistema inmune.
2.- Si el niño está bien pero la mama cree que está mal. Dadle al niño Ibuprofeno y reposo para la mami. (El reposo debe ser intensivo porque el Ibuprofeno no debe de ser lo mejor para el estómago de los peques.)
3.- Si el niño está un poco mal y la mami muy preocupada. Ibuprofeno para los dos.
4.- Si el niño está bastante mal. Ibuprofeno alternado con paracetamol.
5.- Si el niño está muy mal. Ingresar al niño y dadle ibuprofeno y paracetamol a la mami.

NOTA: Este artículo es irónico, si tu hijo se  encuentra mal por favor consultar a un especialista y NUNCA abuses de los medicamentos.

Algunas sugerencias variadas:
1.- Empresas farmacéuticas. ¿Para cuándo el formato familiar de 5 litros de Ibuprofeno? ¿Por qué no uno con sabor a gominola rancia de arándanos. (Es que tengo en breve la fiesta de cumpleaños del arco íris de Dani y es el único color que me falta para hacer el arco irís con vuestras botellas).
2.- Ante un posible caso de esguince, antes de ir a urgencias tratar madre e hijo de realizar todos los pasos del flamingo cojo, si tu hijo es capaz y tú no lo eres, reposo para la mami.
3.- Si tu hijo se perdió la natación de bebes por otitis reiteradas, cuando tenga un esguince en verano, exigir al médico de urgencias que le pongan una escayola para conseguir el nivel de buceo de sus compañeros de clase.

Quisiera dedicar este artículo a todos los médicos que cuidan de nuestra salud con tanto cariño y paciencia en momentos en los que quizá estamos demasiado nerviosos para ser corteses.

viernes, 6 de mayo de 2011

SEMANA 14. Alimentando genios 2. Desayuno saludable que les gusta. Azúcar contra carbohidratos de lenta absorción.


Un desayuno saludable ha de contener:  
Hidratos: Tostada de pan (preferiblemente no de molde) con aceite de oliva, atún o loncha de pavo.
- Fibra+vitaminas+carbohidratos lentos: Fruta.
Proteínas: 1 lácteo.  Yogurt o vaso de leche.
Ideas:
1.- Si le das a tu hijo una tostada y una botellita pequeña de aceite de oliva seguro que se anima a echarlo él mismo en la tostada y comerlo. Es su creación… A Dani le encanta el proceso.


2.- ¿A tu niño no le gusta la fruta? Bueno ¿la fruta o masticarla? ¿Has probado a hacer lonchas finitas y servirla como un carpaccio de fruta con azúcar espolvoreado o hilos de caramelo líquido?


3.- No tienes tiempo para cortar manzanas o plátanos... hay más frutas. A los niños les gustan las cosas pequeñas. ¿Has probado las frambuesas, arándanos, grosellas, moras, naranjas chinas…? Vale, no son baratas, pero ¿acaso lo son: los huevos de chocolate con sorpresa, donuts y demás?  Una ración pequeñita no vale mucho más y además ahorras en medicamentos…


4.- Prueba a alternar los yogures normales con los de soja, si los pones en un vaso de yogurt de cristal, rompes la monotonía y pueden resultar más atractivos.

Según Patrick Holford (Nutrición óptima para la mente del niño), el azúcar es el principal combustible del cerebro. Se obtiene de los hidratos de carbono y es muy importante mantener sus niveles equilibrados. El exceso podría provocar el efecto de rebotar contra las paredes y el defecto: fatiga, irritabilidad, mareos, insomnio, agresividad, concentración débil, ansiedad, visión nublada, depresión… El desequilibrio de azúcar afecta al Coeficiente Intelectual.
Los azucares refinados provocan grandes desequilibrios con los dos efectos nocivos de exceso y defecto.
Los diabéticos y los que hemos padecido diabetes gestacional conocemos algo sobre el tema. Tras leer muchos libros, me gustaría aportar mi personal interpretación.
Imaginad un precioso hogar para quemar leña en un apacible salón. Si echamos una buena madera (carbohidratos de lenta absorción: legumbres, alimentos integrales, frutas…), la leña arderá despacio durante todo el día manteniendo una agradable temperatura en la habitación. Si quemamos periódicos u otros combustibles artificiales potentes (azucares refinados: azúcar blanca, golosinas, bebídas gaseosas tipo colas…), este combustible prenderá y se consumirá rápidamente. La habitación pasará de estar fría a estar hirviendo y volverá a estar helada rápidamente. Entonces sentiremos la urgente necesidad de echar más combustible de este tipo y entraremos en un círculo vicioso frío calor nada agradable (como consecuencia podemos pasar todo el día comiendo estos alimentos bomba en exceso).
Para que el calor del hogar pase a la habitación, necesitamos abrir las rejillas de la chimenea con llaves (insulina). Las llaves se guardan en una caja (páncreas). A la gente con diabetes tipo I no le quedan llaves en la caja y tienen que traerlas de fuera (inyectar insulina). La gente con diabetes tipo II le quedan llaves estropeadas por lo que no abren bien todas las rejillas para que salga el calor.
Si no abrimos las rejillas, la habitación se queda helada y la chimenea se recalienta en exceso pudiendo llegar a estropearse (daña nervios y vasos sanguíneos).
El consumo excesivo de estos combustibles rápidos (azúcar refinada) fuerza la utilización excesiva de las llaves (insulina) que se deteriora.
Por otro lado cuando la habitación se recalienta en exceso, este calor se acumula en los muebles estropeándolos (se forma glicólico en hígado y músculos) y cuando ya no absorben más calor se recalientan las paredes (el exceso de glucosa se convierte en grasa corporal).




Conclusión: Para mantener las funciones del cerebro hay que mantener los niveles de azúcar equilibrados.
-Ingerir alimentos integrales (cereales integrales, legumbres, frutos secos, semillas, hortalizas y frutas frescas).
-Evita los alimentos demasiado procesados.
- Escoge cereales integrales (arroz, mijo, centeno, avena, trigo, maíz…), panes y pastas integrales.
-Evita el azúcar o lo que la contenga (incluye glucosa, sacarosa, dextrosas añadidas). Los sustitutos del azúcar suelen ser perjudiciales y mantienen el ansia por el azúcar.
-Combina comidas con carbohidratos, proteínas y fibra. La combinación hace que el azúcar se absorba más despacio. Es mejor comer una ensalada y un plato de arroz que solo el arroz.


Preciosa cesta de frutas del hotel baobab (Lopesan) de Gran Canarias esta Semana Santa. 
Gracias Miguel Angel (Jefe de cocina) por hacernos sentir como reyes en un hotel de lujo con carácter africano.
-Escoge zumos frescos o de nevera sin azúcar añadido, dilúyelos en agua al 50% y evita los de fechas de conservación largas.
-Anima a tomar un buen desayuno. (Cuidado con los típicos cereales del desayuno tienen muchos azucares escondidos).
-Evita los alimentos y bebidas con cafeína: chocolate, té, café…

viernes, 25 de febrero de 2011

SEMANA 4. Alimentando genios 1. Grasas inteligentes. Empanadillas de atún.


Gran parte de la información aquí expuesta proviene del interesante libro "Nutrición óptima para la mente del niño" de Patrick Holford y Deborah Colson.

Sus autores explican que entre los alimentos esenciales para el cerebro se encuentran los ácidos grasos esenciales. La parte sólida de nuestro cerebro está formada en un 60% de grasas. En el niño, este tejido crece constantemente y son necesarias unas cantidades óptimas para maximizar su inteligencia. Afirman que los niños con consumos deficientes de omega 3 y omega 6 tienen más dificultades de aprendizaje. La relación ideal de ambas grasas debería ser de 1:1, mientras que en Occidente podemos estar alrededor de 1:20. La manera más efectiva de equilibrarlo, es con el consumo de pescado azul, peces de agua fría que se alimenten de otros peces. Entre el pescado azul encontramos: los arenques, caballa, sardinas, anchoas, salmón y atún. Los peces criados en cautividad pueden no ser tan efectivos dependiendo de su alimentación. Son mejores los frescos que los enlatados y preferibles las especies pequeñas que las grandes debido a la posibilidad de que contengan mercurio que es un mineral tóxico y por ello un anti nutriente del cerebro.

David pide salmón para cenar, señalando una bonita foto de la nevera.

Por otro lado habría que evitar las grasas hidrogenadas y los alimentos muy fritos (patatas fritas, nuggets...)  porque estas grasas degradadas, remplazan el DHA (de la familia de los omega 3) y también bloquean su formación.

No me atrevo a sugerir empezar con sashimi de salmón (láminas crudas). Aunque a veces los peques nos sorprenden, ya que Dani lo probó y le encanta.

Nuestra actividad de la semana es hacer unas sencillísimas empañadillas de atún con los niños. Este plato es muy socorrido cuando hay pocas cosas frescas en la nevera.


Ingredientes:
2 Latas de atún.
2 Cucharadas de tomate frito.
16 Obleas para empanadillas.

Proceso:
1 Invitar al peque a que nos ayude a escurrir las latas de atún y mezclarlo con dos cucharadas de tomate frito en un bol.
2 Una vez extendidas las empañadillas sobre papel de horno en una placa para el mismo, colocar una cucharada pequeña de la mezcla en cada una.
3 Doblar la oblea y cerrar los bordes presionando con los dedos o el tenedor. (Decorar haciendo caras con trocitos de aceitunas, si hay tiempo...)
4 Hornear a 190 grados durante unos 15 minutos o hasta que se vea que empiecen a dorarse.

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